En tu voz residen las ganas que abren caminos
y habita el anhelo vestido de estáticas señales.

En tus ilusiones se escuchan ansiedades marinas
que sacuden auroras llenas de besos desbocados.

La locura me llena de pausas de luna, de anhelos,
de pasos reclinados en los vislumbrados destinos.

La locura me llena de besos escarlatas, de fatigas,
de pájaros que abren un jardín de manchas azules.

En tu vientre mutan las claras noches, los dolores.
Mutan las realidades que descubren tus gemidos.

En tu amor se ajusta una imagen llena de titubeos,
de presagios que alcanzan incesantes horizontes.

¿De qué te sirve mi locura llena de labios y llantos?
¡Cierra esta realidad y cercena mi truncada fábula!


Rolando del Pozo