La casa estaba revuelta, muchos curiosos desde la acera miraban el frenético trabajo de bomberos y la policía, el cuerpo de Elías Perdomo suesca casi calcinado ya marchaba camino a la morgue, la elegante viuda estaba sentada en una banca del jardín hablando con el mayordomo, un hombre que sobrepasaba ya los 60 años quien miraba con tristeza el hermoso jardín que era lo único que habia quedado despuesdel voraz incendio.

__¿que paso aquí don Gustavo? cuénteme que ocurrió._ le preguntaba con ese sentimiento de culpa mientras lo abrazaba con remordimientos, el la miro a los ojos y le dijo;

__Era la una, quizás las tres de la tarde de este lunes de marzo... eso de poco importaba para el señor Perdomo, así como el cumulo de cuentas y la notificación de el embargo de todas sus propiedades que reposaban en una mesa pequeña al lado de un florero vacío, de un manotazo violento en un arrebato violento de la desesperación, hizo volar el jarrón y los documentos por toda la sala, de su boca salió un estruendoso grito que alborotó la fúnebre paz que se había apoderado de la casa en las últimas horas;
__ ¡al diablo con todas estas cuentas de mierda!_ luego procedió a destrozar todo lo demás... le juro señora teresa que jamás en los años que llevo de servicio en esta casa lo había visto así ¡dios bendito! usted sabe que lo vi nacer, lo vi crecer como el niño mas alegre de todos... lo veía estudiar como el que mas desde sus días de escuela, lo vi enamorarse perdidamente de usted, lo vi decirle a sus padres que usted era la mujer de su vida y soy testigo que en todos estos años el señor solo ha tenido ojos para usted...incluso contradijo a su padre en asuntos que pretendían separarla de su lado... incluso apena ayer estaba de buen semblante, alegre, optimista y eso me llevó a pensar que usted volvería con el después de estos meses de separación... no le dolió saber que la demanda de divorcio era irrevocable... créame señora teresa que el señor no se puso así por usted... de eso debe estar totalmente segura, ni siquiera la culpó por descuidar todos sus intereses financieros, no, sin dudas no fue por usted._
__Entonces don Gustavo... ¿porque fue?_le interrogo aún mas intrigada
__ayer en la noche, la señorita Susana, la hermana menor del señor lo llamo de urgencia y el salió a toda prisa, esta mañana llego con el rostro desencajado, como si todas las preocupaciones juntas le pasaran cuenta de cobro, entonces lo entendí todo; había ´perdido lo mas valioso y sagrado que aún le quedaba, créame señora que esa no es usted... ¿sabe de quién estoy hablando?_ la dama se paro de golpe, su rostro palideció, se vino a su memoria la fuerte discusión que había tenido con su ex suegra en la mañana de ayer;
__¡por dios! después de todo si es mi culpa... si es mi culpa_ y se marcho llorando desconsolada.